Hola, me llamo Mariia Furdei. Nací y crecí en Ucrania, y ahora considero California mi hogar. Doy vida a mi imaginación a través de mis vibrantes y divertidas ilustraciones, prestando especial atención a los detalles para darle vida y riqueza a cada pieza. Mis creaciones digitales, inspiradas en mi experiencia enseñando medios tradicionales a niños, son historias interactivas en lugar de imágenes estáticas. Los niños y yo compartimos una conexión mutua, que da vida a mi trabajo y alimenta mi creatividad. A menudo me inspiro en andar en bicicleta por el bosque o escuchar las olas del mar: elementos de la naturaleza que incorporo sutilmente en mis ilustraciones.
Un proyecto que me conecta profundamente es ilustrar una divertida colección de poemas infantiles inspirados en Silicon Valley. Mi arte dio vida a la diversidad y el sabor local de Silicon Valley, transformando palabras escritas con humor en ilustraciones imaginativas y originales. Mis clientes valoran mi espíritu colaborador y confiable, y mi creatividad infantil, creando una experiencia encantadora y atractiva para ellos. Con una maestría en informática y experiencia como intérprete médica, creo ilustraciones imaginativas y centradas en los personajes que entretienen, educan y despiertan la curiosidad infantil. Cada proyecto que emprendo comienza con una exhaustiva investigación y desarrollo de personajes, seguido de una cuidadosa elaboración de detalles, todo con el objetivo de fomentar una conexión significativa entre el lector y la obra.
Mi incursión en el mundo de la ilustración comenzó de niña, fascinada por los diversos libros infantiles y pinturas clásicas de mi casa. Las paredes de mi casa fueron el centro de mis primeras exploraciones artísticas con el lápiz labial de mi madre. Ahora, me inspiro tanto en la naturaleza como en paisajes urbanos, como las peculiares y coloridas casas de San Francisco. Mi pasión por el aire libre, ya sea cultivando el jardín, haciendo senderismo o simplemente pasando tiempo en familia, alimenta mi creatividad. Además, mis dos hijos, especialmente el mayor, son mis compañeros creativos, aportando un toque mágico a mis ilustraciones. Espero ser recordado como un ilustrador que trajo alegría, asombro y una chispa de curiosidad a niños y adultos por igual, inspirando a una futura generación de artistas.